SEREMI DE SALUD INSTA A PREVENIR DAÑOS OCULARES DURANTE EL ECLIPSE SOLAR

Una serie de recomendaciones entregó la seremi de Salud, Marta Bravo, para evitar daños oculares durante el eclipse solar que el próximo 2 de julio tendrá una visibilidad de 81% a 83% en la Región de Ñuble. Los alcances preventivos los entregó durante el inicio de la Semana del Sol organizada por PAR Explora de la U. de Concepción, que congregó a medio millar de escolares en una charla astronómica desarrollada en esa casa de estudios superiores.

“El principal consejo es no mirar el sol en forma directa porque la luz solar puede dañar severamente los ojos. Por ello, para observar el eclipse, hay que utilizar un lente especializado que posee un filtro que bloquea los rayos dañinos del sol, que está disponible en las ópticas y es de fácil adquisición”, precisó Bravo, agregando que al momento de comprarlos ($ 2 mil, valor promedio), hay que revisar que cuenten con una etiqueta de certificación ISO 12312-2, y que el filtro esté en perfectas condiciones, sin daños, rayaduras, ni perforaciones y que no tenga más de 3 años.

“Se deben adquirir exclusivamente en el comercio establecido. Los que se venden en el comercio informal o virtual, podrían no contar con la certificación ISO 12312-2 o tener un sello falso de autentificación”, advirtió Bravo.

La titular de Salud en Ñuble añadió que es recomendable observar el fenómeno astronómico durante lapsos cortos y en forma intermitente con pausas. “La observación del eclipse solar por un niño de cualquier edad debe ser solamente autorizado y vigilado en todo momento por sus padres o adulto a cargo, quienes se deben responsabilizar de no someter a un niño al uso inadecuado de las medidas precautorias, con consecuencias irreversibles de la visión”, puntualizó Bravo.

Gloria Torres, jefa de Oftalmología del Hospital de San Carlos, complementó que la exposición directa al sol puede generar un daño agudo o retinopatía solar. “En palabras simples, se queman los fotorreceptores del ojo, produciendo un daño que habitualmente es disminución de la agudeza visual, alteración de la percepción de forma y de los colores, lo que en la mayoría de los casos es transitorio, pero puede ser irreversible”, afirmó Torres.

Asimismo, se puede producir daño acumulativo, en base a la radiación ultravioleta, generando alteraciones de la superficie ocular y la aparición de una catarata antes de tiempo.

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